Posteado por: aprendiendoaescribir en: Febrero 3, 2010
Resaca+amor incondicional por la mejor escritora en lengua inglesa+el mejor “Mundo Viejuno” de todos los tiempos:
Y el resultado es este enjendro:
INT./NOCHE. SALÓN CASA CINE NEGRO.
ANGELA CARTER descansa en el sofá mientras VIOLETA le sirve una coca-cola con Baileys.
VIOLETA
Hola Angela Carter.
¿Te puedo hacer una pregunta?
ANGELA CARTER
Hombre, pues sí.
VIOLETA
¿Eres antigua o moderna?
ANGELA CARTER
Antigua…soy antigua, pero moderna a la vez.
Soy antigüerna.
VIOLETA
¿Antigüerna?
ANGELA CARTER
Claro, como el marinero de Coleridge.
Oímos MÚSICA de fondo. (“Marinero de Luces”, Isabel Pantoja.). Para en seco.
VIOLETA
Hombre, el marinero de Coleridge
es viejo sin más.
Vengo a matar o a que me maten. Hombre, pues esto se avisa antes porque yo ya estaba acostá. Pero bueno, a ver qué podemos hacer.
Posteado por: aprendiendoaescribir en: Enero 29, 2010
Los Protegidos (Ida y Vuelta) no aporta nada nuevo. Quizás si no has visto Los Increíbles las tramas y los personajes puedan llegar a engancharte y seas capaz de ignorar una producción bastante pobre y unos efectos visuales cutrongos. La mezcla “Globomedia meets Heroes” tiene su puntillo curioso y no deja de ser interesante, pero claro, aunque tiene el planteamiento de serie familiar de la primera, le falta -a rabiar- la estética, el ritmo endiablado y los cliffhangers (hablo de la primera temporada) de la segunda. Vaaale, venga, de acueeerdo, ya sabemos que no hay dinero. Pero para una serie de género como ésta por lo menos podría notarse que han hecho un esfuerzo, ¿no?. Porque a nivel de guión está en la media e incluso sobresale a veces, a pesar de la lacra de los 70 minutos. Y aunque quiero mandar a la niña pequeña al bosque con Evelyn y Paula (a ver si el gnomo se las come a las tres de una puñetera vez), Antonio Garrido y Angie Cepeda se lo curran de forma muy aceptable. Y tiene su gracia y sus intenciones encomiables contar una de superhéroes y además les está haciendo un 18%, joder. Y si ya visualmente fuera como Doctor Mateo o Hay alguien ahí… ¿Cuándo tendremos en nuestra ficción esa alineación planetaria que junte el talento de los distintos campos del sector audiovisual para hacer una serie en la que todos los aspectos estén a la altura? Personalmente, espero que la verdad esté ahí fuera. Concretamente en la vuelta de Pelotas.
Posteado por: aprendiendoaescribir en: Enero 24, 2010
La mendicidad es un cáncer aquí en la capi. Ya la viví con esplendor en Glasgow, pero como tenía ese halo de peligro marginal y un mendigo escocés carente de dientes y borracho es muy difícil de entender, pues me daba más miedo que lástima. El caso es que en Madrid hay (desgraciadamente) muchísimos mendigos y de muy variadas procedencias. Está el abuelo de la puerta del Caprabo, con el que se me encogía el corazón cada vez que me tocaba hacer la compra este verano. También está la Phoebe de Suchil, una yonki que siempre va con su perrico, con menos dientes que cuerdas en la guitarra, que tiene cáncer de estómago y sólo se sabe Yolanda y Lucía. Pero el premio gordo se lo llevan una pareja de mendigos que duermen en un portal al final de mi calle y que (redoble de batería, por favor)… ¡tienen un Mac!
Una noche antes de que el invierno se nos metiera en el cuerpo, volvía a casa tan tranquila y de repente los ví allí acomodados entre sus cartones, pegados a la minpantalla del portátil. Fue una aparición. Fue el fantasma de Valle-Inclán mandando saludos a través de una ouija digital. Resumiendo, fue muy grande. Tanto que lo contaba y la gente, obviamente, no se lo creía. Pero hoy he vuelto acompañada y ahora tengo testigos. Es una pena, pero los mendigos internautas no son un producto de mi imaginación.
El caso es que nos ha entrado la risa. Y claro, se nos han ocurrido los mil grupos de Facebook:
-Mendigos con portátil.
-Mendigos hackers.
-Mendigos que roban wifi.
-Mendigos que roban wifi a otros mendigos.
-Mendigos que en lugar de pasar la gorra se abren una cuenta en Paypal.
-I-homeless (este es de Kaik)
-Mendigos que venden cajas de cartón por E-bay.
Tengo muchísimas ganas de crearlos, pero me da cosica por si los encuentran y se hacen fans.
También hemos hecho un poco de brainstorming con los posibles “tweets”, véase: “Ofertón en Día: cartón de Cotoserano a 0.60€”, “Disfrutando de mi nueva caja. Es Balay.”, “Temperatura bajando a 0º”, etc.
Crueldades infinitas aparte, desconozco qué maravillosa y trágica historia habrá detrás de esas dos personas conectadas al mundo desde su hogar de cartón, pero el resultado es desternillante. Y ahora me tengo que marchar, que me he mordido la lengua y me voy corriendo al hospital a que me pongan un antídoto. Buenas noches.
Posteado por: aprendiendoaescribir en: Enero 17, 2010
Elegante, cerebral, impecable. Hacía tiempo que Mad Men se merecía un post en esta humilde morada bloguera. Y es que se ha ganado su pedestal a pulso: una puesta en escena que quita el hipo, una realización bellísima, de manual clásico, unos intérpretes que están a la altura de personajes y tramas que han ido creciendo y ganando en sustancia con cada una de las temporadas. ¡Y qué guiones! Si el ser humano pudiera alimentarse de subtexto, Mad Men acabaría con el hambre en el mundo. Estoy convencida de que el fantasma de Hitchcock se pasea por cada una de las grabaciones mostrando orgulloso su barriga y bendiciendo al equipo con su puro como si fuera un botafumeiro.
(Perdón por los ESPOILERS)
Esta tercera temporada ha sido magistral. Don vuelve a ser el centro del universo y un cazo de leche hirviendo o un puño arrugando una hoja de papel son excusas perfectas para flashbackearnos a su pasado de Grandes Depresiones y zapatos agujereados, para hacernos comprender que este personaje sigue trabajando por poder añadir un ladrillo en el complejo y turbador edificio de la América del siglo XX. Los secundarios siguen siendo un lujo (Sterling y sus líos familiares, los chicos de la agencia, los británicos con sus impostadísimos acentos, etc.), pero a mí las que me apasionan son ELLAS. Esta temporada nos ha regalado a una Betty Draper que, más allá de demostrar que January Jones es Grace Kelly reencarnada que ha vuelto para darnos lecciones de glamour (que no es poco), se muestra como un personaje más simpático, fuerte y maduro. Joan nos ha enseñado una vez más cómo sale adelante una tigresa en la jungla neoyorquina de finales de los sesenta: con muchísima sabiduría vital, encantos femeninos y unas gotitas de perfume. Y Peggy… No tengo palabras para describir la devoción que siento por el personaje de Peggy Olson, y eso que en esta temporada no le han dado todo el espacio que se merece. Pero esto es sólo mi visión distorsionada de la realidad, claro está, porque Peggy ha tenido momentos absolutamente triunfales: su brainstorming fumada o la visita que le hace Don -su media naranja laboral- en el último capítulo en la que le dice eso de “I wanna spend the rest of my life trying to hire you”. Más allá de sus entretenidos embrollos corporativos, del interesantísimo mundo de la publicidad, de la mente y el corazón de sus personajes y de la recreación histórica, la serie se huye del cliffhanger de estar por casa y despide la temporada con un final que es un principio. Otra cosa más que agradecer a Matthew Weiner y compañía.
Decir que Mad Men es una serie de primera no es ser nada original. Pero es lo que tienen las verdades universales.
Posteado por: aprendiendoaescribir en: Enero 16, 2010
Esta mañana (traducción: ayer) Olga y yo hemos estado llamando a los números en nuestra lista de productoras. Muchos “No”, el fantasma de un ERE, números que no contestan, un montón de info@…, pero también algunas direcciones de correo con mejor pinta y un par de conversaciones medianamente esperanzadoras. Aunque sabemos que es probable que nuestros curriculums acaben en “no leído”, “trash” o reboten directamente, yo diría que no está nada mal para esta primera parte del proceso, del ritual. Menos mal que la vida te da ilusiones de otro tipo.
El jueves fuí al cine con la Rubia y justo cuando estábamos comprando unas palomitas, me giro y veo sentado en una silla, detrás de “La Gran Ilusión”, a Antonio de la Torre. ¡Antonio de la Torre! Un actorazo de los pies a la cabeza que además es un joven clon del padre de Violeta. Así que me quedo muda, miro a la Viol que está pidiendo, ella se gira y me dice: ” ¡Está mi padre!” Un “ya,ya” entre dientes, nos reímos. “¿A que no vas y se lo dices?” Obviamente somos un par de provincianas vergonzosas y ni nos acercamos (no como Javi, que se lo encontró por la calle con Pilar Castro y después de echarse una foto con él le soltó que se parecía al padre de su novia). De todas formas, no puedo evitar imaginarme la escena:
VIOLETA se acerca nerviosa a ANTONIO DE LA TORRE. ANTONIO la observa intrigado. VIOLETA imita torpemente a Chiquito de la Calzada.
VIOLETA
¡Papar! Di-jí-te que me llevaría ar sirco pero te ha venido al sine…
(…)
¡Jarl!
Entramos a ver El Erizo, pensando que a lo mejor es la que va a ver él. No hay suerte, pero ponen el trailer de la nueva de Dunia Ayaso y Félix Sabroso y esta vez lo vemos al otro lado de la pantalla. La película es triunfalmente francesa y nos encanta, salimos de la sala felices de la vida. La próxima vez le diremos algo, él se lo merece. Ver actores yendo al cine… ¡Ay! Si no fuera por estas cosicas.
Posteado por: aprendiendoaescribir en: Enero 10, 2010
Pronúnciese “gliii”, proyectando el sonido “iii” placenteramente a través de las fosas nasales, muy a la americana. Y es que nos encontramos, una vez más, en Estados Unidos.
Cuando William Schuester, profesor de español (la variante que enseñe está por ver) en un instituto de una localidad perdida de Ohio, decide revivir sus años de éxito y plenitud tomando el mando del club de canto, se echa a la cara un variopinto grupo de adolescentes, cada uno con sus neuras y problemas: una empollona mini-Barbra Streisand (Rachel), un quaterback guapérrimo que canta en la intimidad y al que le falta un hervor (Finn), un gay incipiente (Kurt) con padre fundamentalista hetero, una diva culona (Mercedes), una asiática tartaja (Tina) y un guitarrista parapléjico (Wheels) . Y conforme avanzan los capítulos, otros compañeros y profesores se van uniendo, dando como resultado un mosaico imposible en la realidad de cualquier instituto americano, pero que aquí casa gracias a la solidez y el atractivo de sus personajes. Porque los giros argumentales de esta dramedia teen son culebroneros y repetitivos, pero la ambición, los juegos de poder y el estigma del perdedor son temas que enganchan y te hacen saborear ciertos momentos de cada episodio. Porque los números musicales destrozan las canciones a lo High School Musical, pero están bien coreografiados y mucho mejor realizados (¡qué delicia disponer de presupuesto, mimo y talento!). Porque es una serie musical que se aleja de los límites no aptos para diabéticos del Disney Channel, con un contenido sexual realista y un tratamiento de tramas y situaciones que mantiene un delicado equilibrio entre lo borde y lo edulcorado. Porque en la banda sonora hay demasiadas canciones malas, verisonadas con peores intenciones, pero muchos de los intérpretes son capaces de darlo todo también en el plano del musical y los que no, poseen buenas intenciones y unos personajes aún mejores (Es el caso de la grandiosa Sue Sylvester, una suerte de Clint Eastwood metida a entrenadora de las animadoras). Además, los nombres de los personajes compiten en precisión y musicalidad con los de Mad Men (algunos ejemplos: Mr. Schue, Rachel Berry, Quinn Fabray.) y sobretodo… se trata de una serie altamente adictiva. Otro ejemplo más de que el futuro está en la hibridación de géneros. Paco, Paco, Paco, que mi Paco.
Posteado por: aprendiendoaescribir en: Diciembre 31, 2009
There’s only us
There’s only this
Forget regret
Or life is yours to miss
No other road
No other way
No day but today
Posteado por: aprendiendoaescribir en: Diciembre 29, 2009
Después de dedicarme al difícil y poco estudiado arte de no hacer nada en todo el día, la tarde de nochebuena se consagra, como todos los años, a tomar café con los amigos. Y quien dice café dice Baileys o cañas… Ver a todo el mundo, empezar a tirarnos de los pelos (¿¿de qué nos disfrazamos en Nochevieja??/¿De eso?/¿Y cómo?/¿Y de dónde lo vamos a sacar?). Brindar por la Navidad, porque estamos juntos, porque los devenires históricos y culturales de occidente nos han dado la excusa perfecta para disfrutar de la compañía de nuestra gente y desaprovecharla es de idiotas.
La supuesta noche de paz se tiñe de toledana. Empacho, demasiado para cenar. Siempre me olvido de la segunda parte de estos partidos culinarios de un año para otro. Sueño con pavo relleno, no es agradable. Pero el estómago me da una tregua y el 25 amanece soleado, sin cierzo y mi padre y mi hermana tienen ganas de dar un paseo. El Ebro está precioso, inspeccionamos los trozos de ribera que no estaban abiertos cuando Aitana y yo nos marchamos. Siempre por la margen izquierda, nuestra margen, que es en la que da el sol por la mañana. Hablamos de cine, de arte, de los regalos de la noche anterior (triunfo absoluto, ese romancero gitano). Mi hermana y mi padre exponen sus conocimientos. Yo me dedico a hacer comentarios pseudojocosos y chistes malos (¿Que han remodelado unas aceras al lado del puente de Piedra? “Aceras de nuestros padres”). Y cogemos una bici. Me adelanto y me pongo a dar vueltas por el puente de Hierro hasta que llegan ellos. Echamos de menos a mi madre, que se ha quedado en casa con mi abuelo y a cargo del festín de hoy. Lo compartimos con mis tíos y mis primos, instituteros ambos. Andrés ha tenido el primer suspenso de su vida (Matemáticas. Este chico es mejor en Letras, pero no quiero insistirle), mi tío lo lleva peor que él. Inés ha entrado en la fase soypreadolescente-habloconmonosílabos. Cómo se nota que está en familia.
Y vuelta a salir. ¿Hacemos cena de Navidad? ¡Sí! ¡Hagámosla! Y luego subámonos a un avión y tirémonos uno por uno sobre los cinco continentes. Dejemos los planes nucleares de Mahmud Ahmadineyad a la altura del betún. Empezamos tomando algo y después… ¡Al bingo! No me digas que no hay nada más triste que lo tuyo, porque siempre puedes acabar jugando al bingo extremo-navideño con tus amigos mientras hacéis un círculo de energía positiva a ver si os toca el Bingo Plus (que son 500 euros!!) y te entra un ataque de risa con el primer cartón. Ni una mísera línea. Menos mal que Alberto es un artista de incógnito y versiona magistralmente el Pero mira cómo beben:
El Flo está en la piiiiista
cantando Manu Tenoooorio
pero le salen aguuuuudos
porque lleva el suspensoooorio.
Pero mira cómo bebe el Edu en la disco
pero mira cómo bebe hasta quedarse bizco!!
¿Máquina? ¿Piedra? ¿Planta? Posiblemente, “animalicos”. Porque aún nos queda ánimo para una cenilla de picoteo y para empezar con las cervezas. Tras salir del bar y recoger a Javi, damos vueltas y por fin nos decidimos por ir al Pulp (gracias Isra!!). Pinchan poperadas indie que Bea no conoce, pero baila como una campeona. Javi y yo sacamos el singuestar que llevamos dentro y el Señor Dejota se porta, evolucionando hacia funky y clásicos ochenteros. Suena “Embrujada”, Pili se vuelve loca. Todos le rogamos por enésima vez a Alberto que vaya de Tino Casal en nochevieja. Con “All the single ladies”, Pili nos deleita con su memoria coreográfica y yo hago una nota mental para no olvidar enseñarle cierta escena de Glee . Llega Will, seguimos baila que te baila, pero terminamos yendo al Urano. Ni rastro de house, hoy es “Noche de Divas”. Sé que bailo Lady Gaga en una de las columnas del bar como si fuera una barra americana. No me acuerdo de mucho más, pero al día siguiente tengo las palmas de las manos llenas de pintura plateada.
El sábado será otro día, con otra cena , esta vez con mis niños de la uni, los que emigramos a Madrid y los que han emigrado a otros países (Esa Bea, Belindica!!) y con tristes ausencias muy destacadas (Rei-rei convaleciente, Blanca desaparecida, Rebeca llena-eres-de-virus). Más comida, más alcohol, más salir. Tienes la sensación de que consagras tu tiempo a lo más importante, que no es precisamente hedonizar(se) a las masas Maryann-style , sino compartir, contar, escuchar y disfrutar de la compañía de la gente a la que más quieres. Porque la Navidad es una especie de Señor Burns recién maqueado, que nos trae paz, amor y reverberaciones fosforescentes.
Merry No-Navidad!!
Posteado por: aprendiendoaescribir en: Diciembre 20, 2009
Querido Yo del Futuro:
Estoy un poco harto de Alaska. Aquí el invierno es mucho más duro que en Welton Academy, hace meses que no encuentro ni una mísera pepita de oro y Colmillo Blanco lleva unos días muy raro, no hace mas que intentar montar cualquier cosa que no oponga resistencia: mi almohada, los troncos de los árboles, la chupa de cuero que me regaló Lelaina. Si tuviera hijos, saldrían unos cachorros muy raros.
Estoy pensando en cruzar el charco. Tengo una novia en España que está haciendo un máster y podría ser un viaje interesante. En realidad creo que me va a dejar, pero si lo hace siempre puedo cambiar el vuelo y salir desde Viena. ¿Quién sabe? A lo mejor conozco a alguna francesa guarrona en el tren y saco ideas para escribir mi primera novela… Ya te contaré. Te dejo, tengo a un jefe indio aporreando la puerta. Por lo visto Colmillo quería procrear con uno de sus tótems. ¡Qué pereza de mascota!
Saludos afectuosos desde el pasado,
Ethan Hawke.
Posteado por: aprendiendoaescribir en: Diciembre 16, 2009
Sentada frente a las cartas, escuchó las palabras de la adivina:
- La dialéctica cósmica atraerá crecientemente a las fuerzas del sexo opuesto este fin de semana.
Entonces miró al cielo y se percató de que aquellas manchas negras que volaban en círculo no eran buitres.