Aprendiendoaescribir's Weblog

Libérate del tedio (sub)urbano, del “decaimiento”. Recupera la movilidad de todas tus extremidades, la agudeza visual y el sentido del olfato. Revive el significado de las cosas. Salta desde una señal de tráfico, baila con un minicontenedor de basura, abraza un árbol, mea entre dos coches en la calle… En resumen, confunde a un gato.

Y tú, have you confused your cat yet?

Etiquetas:

VIOLETA es…

Un accidente de la risa.

Una lumbreras rubia.

Una “partner” musical.

Una inventora de álbumes de fotos.

Una compañera desde “El Cariño”.

Una experta en lucir tangas.

Una chica con un nombre muy bonito.

Una inglesa de Zuera.

Una “mujer natural” (como el yogur).

Una infección… ¡de alegría!

Una que dice que soy chunga.

Una hermana.

Una que me aguanta las chorradas.

Una a la que le gusta el pipiribí-pipí.

Una de las nuestras.

Una que tiene un novio que es músico.

Una miedica.

Una filóloga que conozco yo.

Una que tiene que ser artista.

Una que hoy cumple veinticinco (por el culo te la hinco).

Feliz no cumpleaños, rubi.

En días así creo en Dios.

Gracias Señor por hacer a gente menos cuerda que yo. ¡Viva el Brontësaurus!

No se lo digas a nadie pero, si vas calle arriba llegarás a Santa Engracia y allí, hay una acera donde hay un salón de té y hace sol. Camina hacia la luz.  No se lo digas a nadie, pero las cazadoras negras son un velcro para el calor.

Por la calle Almagro un chico con cara de haber dormido muy poco y con toda la amabilidad dominguera posible te pedirá que te cruces de acera porque en esa están rodando.  Subirás hasta Rubén Darío, te cruzarás con gente salida de una sesión de estilismo de El Corte Inglés, con perros con abrigo y corbata, con un colegio de ingenieros que corta la respiración.  Sigue avanzando. Frente a San Fermín de los Navarros están las terrazas en las que los niños con naúticos y coderas beben refrescos y comen patatas. Ellos son la última esperanza negra del PP.

No se lo digas a nadie, pero en la plaza de Chamberí siempre da el sol a mediodía y hay unos bancos individuales para gente de culo grande. Hoy me he sentado en uno a pensar.

No se lo digas a nadie, pero vivo en Madrid y me encanta.

No puedo evitarlo, mi espíritu navideño se reduce a esto.   La seriespectadora que llevo dentro nunca descansa.  A ella, al igual que a mi empresa, se la pela que sea Navidad y aquí se trabaja aunque haya poco o nada que hacer.

La reflexión sobre los especiales de navidad es corta y predecible: son aburridos. Para empezar, todos tienen un telón de fondo común (Sí, señora, lo ha adivinado, es la Navidad. Que alguien le dé un vale para canjearlo por la vajilla de Bob Esponja y  acompañe a esta señora tan simpática a la puerta). Dependiendo de si eliges estas fiestas como simple escenario para tu espisodio o si decides convertirlo en el tema principal del capítulo, puedes cagarla de varias formas. ¿Por qué? Porque que el 85% de la ficción televisiva que se produzca para ser emitida en estas fechas -hablo aquí de la tele estadounidense- tenga la misma temática, restringe bastante la capacidad de sorprender e innovar del guionista. Además, hablamos de una celebración que se nutre de las raíces culturales más profundas de nuestra civilización, anclada en siglos y siglos de tradición y, por lo tanto, de repetición.  NOTA: Bien mirado, parece que los estadounidenses celebran la Navidad con el tipo de ficción que nosotros producimos y consumimos durante todo el año.

En resumen, los especiales navideños suelen estar plagados de lugares comunes, no hacen avanzar las tramas (a lo sumo nos desvelan algún detalle punzante de la back story del personaje protagonista que habrían hecho mejor en reservar para el punto de giro  a mitad de temporada) y  a menudo se sacan de la manga personajes episódicos paridos como grémlins que no aportan absolutamente nada ni al sentido, ni al significado de la serie. Por mí podría venir su grinch y llevárselos a todos.

A continuación, un pequeño resumen de lo que he visto y lo que me ha parecido:

Cómo conocí a vuestra madre- -Un capítulo que se sirve de la anticipación engañosa, empalagoso y de humor tonto. Se les perdona porque no traiciona en absoluto al tono de la serie  (requisito indispensable para crear un especial navideño que no haga vomitar) y porque les quedó resultón.

Glee- Ryan Murphy, hay que ser muy gay y muy valiente para crear semejante monstruo de dos cabezas. Y es que con capítulos como este especial navideño, dan ganas de mandarte a hacer experimentos con gaseosa. Menos mal que otras veces del laboratorio han salido cosas como esta o esta otra. Veremos si con el cameo de Julie Andrews se me pasa el cabreo. Feliz Frankestein, digo, Navidad.

Community- Chapó, para quitarse el sombrero.  La consigna de su especial de navidad parece ser “Si no podemos innovar en el contenido, innovemos en las formas”. No apto para enemigos del gafapastismo petulante que rezuma esta serie. ¡Ah! Y las figuritas de plastilina dan un poco de grima (Bonitos, esto no es Pingu).

Rockefeller Plaza- Gamberro y disfuncional en su justa medida. La entrega navideña de la sitcom laboral que haría a Aristóteles replantearse el estatus de la comedia en su Poética está a la altura de todos sus hermanos de temporada. Hilarantemente predecible. Y además, el genial Jack Donaghy recibe el mejor regalo de su vida: disfrutar de la primera bronca simultánea por parte de sus dos progenitores. Acierto seguro.

Misfits- Para mí, el triunfo de estas Navidades. El equivalente al turrón de Suchard de los especiales navideños. Tocan todos los palos, hasta cantan un villancico, y contiene un giro argumental importantísimo que es a la vez el cliffhanger de cara a la tercera temporada… A lo mejor es porque son británicos.

 

Me gustan los posts de este chico. A mí, me animan a seguir.

DUDO, LUEGO ESCRIBO por David Muñoz. Hace unas semanas recibimos este mensaje en el buzón de consultas de Bloguionistas: Hola, Hace diez años, cuando tenía veinte, un amigo me convenció de la utilidad de los cursillos impartidos por casas de cultura para ligar (soy de donosti y era un poco pagafantas, que se le va a hacer). Había una buena gama donde elegir, desde repostería caribeña a pintura flamenca, pero me quedé con uno de iniciación al guión. No ligue nada per … Read More

via Bloguionistas

No tengo que dejar atrás lo que más quiero.

De mis raíces salió un árbol y se dejó crecer lianas encima. Con ellas viajo siempre de un sitio a otro. De mi árbol cayeron semillas y el viento las esparció por todas partes. De ellas nacieron otros árboles entre los que apoyo puentes que me cruzan de un lugar a otro. Las copas de mi bosque atrajeron con su sed a las tormentas y la tierra les hizo un agujero en el que reposar. Con mi barca de madera remo siempre hacia delante en este lago. A veces tengo miedo, pero la voluntad es más fuerte.

 

septiembre 2016
L M X J V S D
« Oct    
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  
Teasing and braiding can, like any craft, be learned. But as to determining which episodes hold promise (as oysters hold pearls), it is not without justice that this art is called divining.

PARTIDA DE NACIMIENTO