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CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES PURA PERVERSIÓN.

INT./SALÓN GALILEO-TARDE

Cenicero a rebosar y “El nuevo Karate Kid” en la tele. OLGA descansa en el sofá con la manta encima. Parece algo desanimada. VIOLETA se sienta a su lado.

VIOLETA

¿Quieres que vayamos a La Chocita esta noche

a esperar a Piedrahíta?

OLGA

¿Para qué?

VIOLETA

Le perseguimos hasta un callejón de Noviciado y

mientras yo vigilo, tú le violas.

OLGA

¿Y se dejará?

VIOLETA

¡Seguro!

OLGA

Uff, es que tengo unas agujetas…

VIOLETA se encoge de hombros. OLGA sube el volúmen de la tele. En la pantalla, el señor Miyagi enseña a Hillary Swank a dar cera y pulir cera.

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Abrir la ventana  un día lluvioso y escuchar a alguien silbando:

Esto sí que no tiene precio.

O cómo liarla con una varita mágica.

PD: El azul siempre ha molado mucho más. ¡Viva Primavera!

Difuso y grabado a fuego en la memoria. El folclore tiene estas cosas. Hoy: el extraño caso de la rima de las urracas (“picarazas” en mi tierra y bellas “magpies” en el mundo anglosajón). Una rima para niños que aprendí de mi queridísima Martha y de la que sólo recordaba los cuatro primeros versos. Gracias a Internet, doy con más de una versión.

One for sorrow

Two for joy

Three for a girl

Four for a boy

Five for silver

Six for gold

Seven for a secret

never to be told

Eight for a kiss

Nine for a wish

Ten is a bird you must not miss/Ten for a time of joyous bliss/Ten is a letter

Eleven for worse

Twelve for better

Los versos en azul son aquellos sobre los que he encontrado desavenencias, así que elegid vuestra propia versión. ¡Ah! Y cantadla cada vez que veáis a las pequeñas amantes de las cosas brillantes (pero sólo hasta el número exacto de pájaros que tengáis delante, que si no da mala suerte).

“Puedo escribir los versos más tristes esta noche”… pero casi mejor me voy a ir de cañas.

Resaca+amor incondicional por la mejor escritora en lengua inglesa+el mejor “Mundo Viejuno” de todos los tiempos:

Y el resultado es este enjendro:

INT./NOCHE. SALÓN CASA CINE NEGRO.

ANGELA CARTER descansa en el sofá mientras VIOLETA le sirve una coca-cola con Baileys.

VIOLETA

Hola Angela Carter.

¿Te puedo hacer una pregunta?

ANGELA CARTER

Hombre, pues sí.

VIOLETA

¿Eres antigua o moderna?

ANGELA CARTER

Antigua…soy antigua, pero moderna a la vez.

Soy antigüerna.

VIOLETA

¿Antigüerna?

ANGELA CARTER

Claro, como el marinero de Coleridge.

Oímos MÚSICA de fondo. (“Marinero de Luces”, Isabel Pantoja.). Para en seco.

VIOLETA

Hombre, el marinero de Coleridge

es viejo sin más.

Vengo a matar o a que me maten. Hombre, pues esto se avisa antes porque yo ya estaba acostá. Pero bueno, a ver qué podemos hacer.

La mendicidad es un cáncer aquí en la capi. Ya la viví con esplendor en Glasgow, pero como tenía ese halo de peligro marginal y un mendigo escocés carente de dientes y borracho es muy difícil de entender,  pues me daba más miedo que lástima.  El caso es que en Madrid hay (desgraciadamente)  muchísimos mendigos y de muy variadas procedencias. Está el abuelo de la puerta del Caprabo, con el que se me encogía el corazón cada vez que me tocaba hacer la compra este verano. También está la Phoebe de Suchil, una yonki que siempre va con su perrico, con menos dientes que cuerdas en la guitarra, que tiene cáncer de estómago y sólo se sabe Yolanda y Lucía. Pero el premio gordo se lo llevan una pareja de mendigos que duermen en un portal al final de mi calle y que (redoble de batería, por favor)… ¡tienen un Mac!

Una noche antes de que el invierno se nos metiera en el  cuerpo, volvía a casa tan tranquila y de repente los ví allí acomodados entre sus cartones, pegados a la minipantalla del portátil. Fue una aparición. Fue el fantasma de Valle-Inclán mandando saludos  a través  de una ouija digital. Resumiendo, fue muy grande. Tanto que lo contaba y la gente, obviamente, no se lo creía. Pero hoy  he vuelto  acompañada y ahora tengo testigos. Es una pena, pero los mendigos internautas no son un producto de mi imaginación.

El caso es que nos ha entrado la risa. Y claro, se nos han ocurrido los mil grupos de Facebook:

-Mendigos con portátil.

-Mendigos hackers.

-Mendigos que roban wifi.

-Mendigos que roban wifi a otros mendigos.

-Mendigos que en lugar de pasar la gorra se abren una cuenta en Paypal.

-I-homeless (este es de Kaik)

-Mendigos que venden cajas de cartón por E-bay.

Tengo muchísimas ganas de crearlos, pero me da cosica por si los encuentran  y se hacen fans.

También hemos hecho un poco de brainstorming con los posibles “tweets”, véase: “Ofertón en Día: cartón de Cotoserano a 0.60€”, “Disfrutando de mi nueva caja. Es Balay.”, “Temperatura bajando a 0º”, etc.

Crueldades infinitas aparte, desconozco qué maravillosa y trágica historia habrá detrás de esas dos personas conectadas al mundo desde su hogar de cartón, pero el resultado es desternillante. Y ahora me tengo que marchar, que me he mordido la lengua y me voy corriendo al hospital a que me pongan un antídoto. Buenas noches.


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Teasing and braiding can, like any craft, be learned. But as to determining which episodes hold promise (as oysters hold pearls), it is not without justice that this art is called divining.

PARTIDA DE NACIMIENTO